Hoja parroquial

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

Domingo de la 33ª semana del TO

Ciclo C 17-11-2019

 

 

Para cualquier judío en la época de la vida terrena de Jesús, el templo de Jerusalén constituía la principal de las instituciones: era el único lugar de culto donde diariamente se ofrecían sacrificios, el lugar a dónde se acudía en peregrinación al menos en tres ocasiones anuales para celebrar momentos singulares de la historia del pueblo hebreo e, incluso, por su riqueza y ornamentación, era el orgullo de todos los judíos. 

Cuando Jesús habla de que el templo será destruido las autoridades se escandalizan. Les advierte que sucederá aunque no tan pronto como ellos deducían; antes tendrán que pasar por momentos difíciles. Y, en efecto, así sucedió el año 70 cuando las tropas de Roma, al mando de Tito, asediaron la ciudad. El lenguaje con que el Señor se expresa es característico de los pasajes bíblicos en que se habla del juicio de Dios sobre todos los pueblos, algo que también en Tesalónica consideraban inminente según el texto de la segunda lectura de este domingo y que San Pablo desmiente al ver que había quien, con ese pretexto, dejaba de atender las obligaciones cotidianas: El que no trabaje que no coma, zanjaría el Apóstol.

No obstante, lo que destaca en la liturgia de hoy es la recomendación que el Señor nos deja para los tiempos en que debamos hacer frente a incomprensiones, cualquier otro tipo de dificultad o incluso abierta persecución: no conviene perder la calma; no es cuestión de organizar la defensa ni de apelar a medios extraordinarios para salir del paso. Es el momento de dar testimonio de nuestra fe. Basta con fiarse de la asistencia del Espíritu que asistirá a quienes desean permanecer fieles porque –ahí está la razón última- jamás faltará la ayuda del Señor y todas las circunstancias serán tenidas en cuenta para que se cumpla el querer de Dios; nada ocurrirá al margen de sus planes: ni un cabello de vuestra cabeza perecerá: con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas. Nos gustaría atar todos los cabos, poseer las riendas de cuanto pueda afectar a nuestra vida, pero eso no es posible, no deja de ser una mera ilusión. Sin embargo la fórmula que resulta verdaderamente eficaz es este: ¡Confianza y perseverancia!.

 

 

Lectura de la profecía de Malaquías (3,19-20a)

Mirad que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir -dice el Señor de las Huestes-, y no quedará de ellos ni rama ni raíz.
Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas.

Palabra de Dios

 

Salmo: El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.

Tocad la cítara para el Señor, suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas, aclamad al Rey y Señor. R/

Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan,
aplaudan los ríos, aclamen los montes, 

al Señor que llega para regir la tierra. R/

Regirá el orbe con justicia, y los pueblos con rectitud. R/

Lectura de la 2ª carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses (3,7-12)

Hermanos:
Ya sabéis cómo tenéis que imitar mi ejemplo: No viví entre vosotros sin trabajar, nadie me dio de balde el pan que comí, sino que trabajé y me cansé día y noche, a fin de no ser carga para nadie. No es que no tuviera derecho para hacerlo, pero quise daros un ejemplo que imitar. Cuando viví con vosotros os lo dije: el que no trabaja, que no coma. Porque me he enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada.
Pues a esos les digo y les recomiendo, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan.

Palabra de Dios

 

Lectura del santo evangelio según San Lucas (21,5-19)

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo:  Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.

Ellos le preguntaron: Maestro, ¿cuándo va a ser éso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?

El contestó: Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usando mi nombre diciendo: ‘Yo soy’ o bien ‘el momento está cerca’; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.

Luego les dijo: Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre.
Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio. 

Haced propósito de no preparar vuestra defensa: porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá: con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

Palabra del Señor

 

avisos

 

Todos sabemos que una de las notas de la Iglesia de Jesucristo es la universalidad, es decir, la misma iglesia se hace presente en las distintas regiones y culturas, combinando así armoniosamente la

Se celebra en este domingodía 17, la Jornada Mundial de los Pobres con el fin de redescubrir el valor de estar cercanos a las personas más pobres y vulnerables de nuestras comunidades por medio de la oración en común y la participación en la Santa Misa, a través de gestos sencillos y cotidianos de tal manera que se sientan acogidos y acompañados y poder encontrar en la comunidad el lugar que con derecho les corresponde. No podemos olvidar que la misión de la comunidad pasa por ayudar,acompañar, proteger y defender a los más pobres y débiles dando testimonio de la fraternidad cristiana.

 

 

E l próximo  viernes, día 22, se inicia en la iglesia parroquial de La Nova el triduo de preparación a la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo. Los actos comienzan a las 19.30 con el rezo del Santo Rosario y a continuación tiene lugar la Santa Misa con una breve predicación en la que se considerará algún aspecto de esta fiesta con la que culmina el Año litúrgico. Preside los actos D. Carlos Presas Aguiar, Formador del Seminario Diocesano.

 

 

 

 

 

 

L a Delegación de la Familia ha hecho pública la relación de encuentrosprogramados para el presente curso en el ámbito diocesano a los que podrán asistir aquellas personas que piensan contraer matrimonio en el marco de los próximos meses. Lo ideal es que asistan los futuros contrayentes y puedan dedicar el tiempo previsto para cada encuentro aun cuando haya que realizar algún esfuerzo para compatibilizar la asistencia con otros quehaceres profesionales o familiares.

Aunque algunos de estos encuentros tienen lugar fuera de la ciudad de Lugo, facilitamos la relación completa a fin de que los interesados puedan considerar con tiempo las fechas que les resultan más propicias:

Lalín : 7 de marzo

Chantada: 25 de abril

Sarria: del 18 al 22 de mayo

Melide 30 de Mayo

Lugo:

Parroquia del Buen Pastor: 21 y 28 de marzo

Parroquia de Santiago “A Nova”: 18 y 25 de abril

Parroquia de San Antonio: 20-24 de abril

Parroquia de La Milagrosa: 4-8 de mayo

 

RETIRO PARA MATRIMONIOS: El sábado, 30 de noviembre, tendrá lugar en el Seminario Diocesano, un retiro para matrimonios dirigido por D. Miguel Garrigós Domínguez, Delegado de Familia y Vida en la Archidiócesis de Toledo. 

Comenzará a las 10.00 horas y terminará a las 14.00 hs. Para obtener más información y formalizar la inscripción hay que llamar al 657 609 019 ó al 982 220 100 en horario de tarde. Pueden asistir todos los que deseen aprovechar este medio de formación.

 


A COMPAÑAR A LOS NIÑOS A MISA

No hace mucho se publicó el libro: S'il te plaît, Maman, emmène-moi me confesser”… (Por favor, mamá, llévame a confesar, llévame a Misa). El asunto es que hay niños que no dicen yo no quiero ir a misa, sino al revés, quieren pero no pueden. No les llevan. Los niños aprenden, en la clase de religión y en la catequesis, la necesidad de las buenas obras, la asistencia a Misa los domingos… 

Cada niño es distinto, pero a más de uno se le han escapado algunas lágrimas cuando ellos no van a misa casi nunca, ¿Y eso? -Mis padres no pueden traerme porque los domingos tienen muchas cosas que hacer y como soy pequeño no me dejan venir solo. Me gusta venir, y cuando alguna vez me han traído lo paso bien, pero es que no pueden.

Hay padres, respetuosos y liberales, que bautizaron a sus hijos, los traen a la catequesis y celebrarán la 1ª. Comunión, pero esos niños, apenas conocen la comunidad reunida para celebrar la Eucaristía, la alegría de ver cómo un domingo cualquiera celebran juntos el día del Señor y después van al bar a tomar algo. 

En otras épocas era distinto, los padres creyentes, practicantes, comprometidos con la parroquia, lo de la misa de los domingos lo llevaban con toda naturalidad y los niños tenían el privilegio, sobre todo si vivían en un pueblo, de no necesitar de nadie para ir a la escuela o a misa. Quizá también se faltaba a misa, pero no se perdía el sentido de lo religioso. 

Ahora son niños con inglés, informática, deporte, pero jamás pueden ir a la escuela solos, correr por la calle, beberse el vino de misa como hacían los monaguillos o hacer una escapada para estar con un amigo. Son dependientes. Lo tienen casi todo pero les falta el acompañamiento religioso. 

El acompañamiento de los padres es vital para que los hijos puedan comprender el valor de la cercanía de Dios y de la Misa Dominical. Que Dios estará presente en sus vidas como lo está en la vida de los padres. Que se pueden apoyar en Él, confiar en su voluntad. Que no caminan solos. Él va siempre a su lado de una forma tan hermosa que pueden oír y comprender lo de la Sagrada Escritura: Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia; reconócele en todos tus caminos y Él enderezará tus sendas (Proverbios 3,5-6)

(Blog de V.L.)